Jesucristo, quien formó la organización más grande de todos los tiempos, alcanzó el éxito basado en los soportes estructurales mencionados en el aporte anterior. Estos ejes estructurales fueron diseñados conforme a la visión, misión, meta, y tri-proyecto del Maestro. En este aporte describiré los tres primeros.
Visión de Jesucristo: Formar un grupo de personas con excelente nivel de vida, que incluye vida abundante y eterna.
La visión del Maestro es expresada por el mismo como dar a la gente “vida abundante…eterna”. Es claro que el bienestar de las personas, otorgado en la forma de una vida eterna y poderosa, libre de enfermedades y muerte, con excelente nivel de vida, es la visión de Jesucristo. Como las mismas Escristuras lo expresan ” donde no habrá mas muerte, ni clamor, ni dolor”. Pero además, inlcuye éxito y prosperidad hoy y siempre. Cuando el apóstol Pedro le interroga acerca de los beneficios por seguirle, Jesús enfáticamente le declara que tendrá “recompensas presentes y futuras”.
Misión: Concretar el plan de salvación de Dios para el hombre.
Para cumplir la Visión de brindar vida abundante y eterna a las personas, Jesucristo requiere cumplir primero el plan de salvación que Dios ha diseñado. Este consiste en morir por la humanidad para pagar la deuda del pecado. Solo de esta manera se puede obtener vida eterna y poderosa. Este plan debe ser cumplimentado en el tiempo y forma precisos.
Meta: Cumplir la Misión que su Padre le había enconmendado.
Todos los esfuerzos y capacidades de Jesucristo se enfocan en la Meta que se ha trazado: hacer la voluntad de su Padre cumplimentando la Misión de salvar a la humanidad, para poder darles vida eterna.
Jesucristo tuvo perfectamente claro cual era su Visión, en que consistía su Misión para avanzar en la Visión, y que Meta tenía que alcanzar para llevar a cabo su Misión. Como El mismo lo declaró: “Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra”
En base a esto, El tuvo que implementar tres proyectos que lo llevaría a cumplir la Meta. En el próximo aporte comentaré de este Tri-proyecto.
Como se indica en la parte 1 de este subtema, Jesucristo utilizó el capital humano y la plataforma ministerial exitosa de su primo Juan el Bautista para iniciar la integración de su equipo de trabajo. Los primeros seguidores de Jesús fueron discípulos del Bautista, con lo que el Maestro supo capitalizar el entrenamiento que Juan estaba dando a estos.
De modo que el perfil de los primeros discípulos de Jesús incluía ser judío y tener preparación previa en el movimiento reformador espiritual de Juan el Bautista. Asi tendrían el conocimiento escritural suficiente para comprender el proyecto mesiánico, y además estarían experimentando un intenso despertar espiritual. Jesucristo sabía lo que hacía al reclutar seguidores.
Pero también, otros componentes del perfil que un seguidor de Jesús necesariamente debería poseer, se pueden observar al analizar a los discípulos de Jesús.
Un componente vital es la nula educación formal de los discípulos. Estos no pertenecía al sumo sacerdocio, vaya ni siquiera a la tribu de Leví. En otra palabras, no tenían las credenciales académicas ni de autoridad sacerdotal, para dirigir una organización religiosa. Esto no significa que fueran ignorantes en cuanto a su fe. Significa mas bien, que no tuvieron educación formal, y por tanto reconocida por las instituciones religiosas oficiales. No eran sin embargo, reitero, ignorantes, puesto que todo judío era perfectamente instruido en Las Escrituras y en las tradiciones de su pueblo. En resumen, el perfil de un seguidor de Jesucristo indicaba tener conocimento sin acreditación del sumo sacerdocio de la fe israelita. Esto implica que no debería ser de la tribu de Leví, y mucho menos de la clase sacerdotal.
La pregunta es: Porqué Jesucristo exigió este perfil? En primera instancia porque su movimiento religioso chocaría frontalmente contra el Sanedrín, que era el consejo directivo de las instituciones religiosas formales de los judíos. El sumo sacerdocio ni aceptaría, ni sería conveniente que se integrara a Jesús. Además, la formalidad religiosa de los cuerpos religiosos tradicionales, habían apagado el fuego espiritual del pueblo de Dios. Era pues, tarea mas difícil enderezar un árbol que ha crecido torcido, que guiar el crecimiento de uno nuevo.
Otro componente importante ( y prácticamente imprescindible, puesto que solo uno no lo cumplió) del perfil requerido para ser discípulo del Nazareno, era ser galileo. Galilea era la provincia norteña habitada por gente liberal, en contraste con la conservadora de Judea. Es evidente que los habitantes de la provincia de Judea vivían regulados estrictamente por el Templo de Jerusalén. En cambio, los galileos por vivir lejos del Templo, eran de mente mas abierta a otras corrientes de pensamiento.Luego, que la gente de Galilea fuera mas receptiva y moldeable a un mensaje nuevo, fue obviamente notado por Jesucristo. Tendría mayor dificultad en transformar a las mentes cerradas de Judea, que a los liberales galileos. De aquí que el Maestro no lo pensó dos veces: formó su equipo de trabajo de gente de la provincia de Galilea. De nuevo, El fue certero y pragmático en la selección de sus discípulos.
Otro componente igual de vital fue que sus primeros seguidores ya se conocían entre ellos. Esto permitió una integración mas rápida del equipo. No tuvieron que perder el tiempo en conocerse, en ajustarse, en elaborar esquemas de personalidad y capacidad de ejecución de sus compañeros. Ya se conocían, eran compañeros de correrías, de trabajos, de desvelos. Cococían sus famillias, sus valores, sus competencias. Esto ahorró innumerable tiempo, energías, y entrenamiento a Jesucristo. Otra vez, El fue absolutamente pragmático y certero.
Pero, que tenían de común sus primeros discípulos? Todos eran galileos, como ya se señaló. También todos era de la misma ciudad, de Betsaida, centro pesquero y comercial ubicada junto al Mar de Galilea. Todos eran pescadores, e incluso eran socios y dueños de la misma cooperativa pesquera. Los años de compartir los éxitos y fracasos de tan duro trabajo los había unido.
Para decirlo en forma sencilla, como le gusta al Maestro: El no solo capitalizó el extraordinario trabajo del Bautista (en cuanto a la temprana formación espiritual de sus primeros discípulos), sino que también aprovechó el magnífico trabajo hecho por la cooperativa pesquera que sus discípulos habían formado a través de años duros de labor, en cuanto a su formación como personas que trabajan en equipo en forma exitosa. Lo repito: El Maestro siempre fue certero y pragmático en la integración de su equipo de trabajo. Aprovechó al máximo el trabajo precedente, plenamente consciente que solo tenía tres y medio años para llevar a cabo su proyecto. Siempre optimizó actividades, procesos, tareas.
Jesús es admirable en cuanto a pragmatismo. Luego abundaremos con este apasionante tema.
NOTA: este artículo es una copia de una entrada de otro de mis blogs(torresfswordpress.com)
Jesucristo formó la organización mas grande de toda la historia: la Iglesia Cristiana.La construcción de esta organización requirió capital humano de alto nivel. Jesucristo trabajó arduamente para integrar un equipo de personas que dieran continuidad a su proyecto salvífico, el cual necesitaba una organización de clase mundial. La manera en que Jesús formó a la gente que le relevaría en el mando terrenal de la iglesia, es descrita minuciosamente en los evangelios. En ellos se revela como llamó, entrenó, seleccionó y formó, a su equipo cercano de trabajo . Estas personas que aprendieron directamente del Maestro, son llamados discípulos y apóstoles.
La integración de este grupo cercano no tiene nada de místico o de etéreo. Al contrario, tiene grandes dosis de humanidad y realismo. Al mismo tiempo, la forma en que cada uno de ellos llega a ser parte de este equipo, revela la sabiduría y pragmatismo de Jesucristo. El fue muy práctico en la selección de los discípulos. En el sesarrollo de este tema, este pragmatismo será evidente.
Veamos. Dicen los evangelios que cuando Jesús decidió iniciar su ministerio, hizo un pre-arranque ministerial acudiendo al único lugar donde podría tener una plataforma exitosa de lanzamiento: en el Jordán donde su primo Juan el Bautista estaba cimbrando a la nación israeilita. El Bautista estaba sacudiendo al pueblo judío. En todas partes se sabía que Dios había levantado a un hombre íntegro, y que hablaba a través de el. La pasión, fuego, y autoridad de Juan atraía a las multitudes, que languidecían en la frialdad y formalismo del Templo de Jerusalén.
Allí fue Jesús. El sabía que debía aprovechar el éxito del Bautista. Por eso, el mismo Juan señaló que era feliz preparando el camino de Jesús. Esta plataforma de sacudimiento espiritual hecha por el Bautista, sirvió perfectamente para dar conocer a Jesucristo e impulsar su ministerio.
Pero también, el ministerio del Bautista aportó algo igual o mas valioso: capital humano: En efecto, los primeros seguidores de Jesús fueron discípulos de Juan el Bautista. Andrés y Juan se acercaron a Jesús, y se convirtieron en sus seguidores. Andrés trajo a su hermano Pedro a Jesús, y Juan a su hermano Jacobo. Estos cuatro fueron parte importante del equipo de trabajo de Jesús. Pedro, Juan y Jacobo, constituyeron el núcleo cercano del Maestro. Andrés, junto con Felipe, formó el segundo núcleo del equipo de Jesucristo. Es decir, entre los doce discípulos había tres niveles: el nivel 1 ( o núclo principal) formado por Pedro, Juan y Jacobo, el nivel 2( o núcleo secundario) formado por Andrés y Felipe, y el nivel 3 formado por los restantes siete discípulos.
De modo que el pragmatismo de Jesucristo se evidencia en la manera en que empieza a formar su equipo de trabajo. Aprovecha el entrenamiento que el Bautista ha dado a su seguidores, con lo que no tiene que empezar desde cero con la gente. Los primeros seguidores de Jesús ya han sido sacudidos y preparados en cierto grado por el ministerio vibrante de Juan. Como el tiempo de duración del ministerio del Maestro sería tan solo de tres y medio años, este pre-entrenamieno sería vital. Como es claro, Jesús es pragmático, calculador, certero. No veo lo místico ni la santurronería por ningún lado. Veo a Jesús totalmente dispuesto a formar un equipo de trabajo eficiente, de primer nivel. Y si era necesario echar mano del trabajo del Bautista, lo haría. Y lo hizo.
Luego continuaré con ese tema. Porque aun hay mas material interesante.
Muy pronto abundaré
NOTA: Este artículo es una copia de una entrada de otro de mis blogs llamado torresfswordpress.com
Para construir organizaciones y personas de éxito, podemos aprender de la manera en que Jesucristo organizó la iglesia y formó personas. El alcanzó el éxito, tanto en su vida personal como en establecer la Iglesia cristiana, y en formar personas de alto nivel. El tuvo bien claro la visión, misión, proyectos, objetivos, estrategia, ruta crítica, que guiarían su vida y ejercicio profesional. Para cumplir todo lo anterior Jesús hizo uso de grandes principios de Ingeniería de vida, que se encuentran en los evangelios. Estos principios son la clave de su éxito, y si con estos El formó una organización de éxito, sin duda son de gran valor para las empresas y personas.
Estos principios es posible extraerlos de los evangelios, analizarlos y aprender de ellos como vivir con éxito y como formar organizaciones triunfadoras.
En este aporte comentaré acerca de siete principios rectores de Ingeniería para la vida obtenidos de los evangelios, para empezar a adentrarnos en el tema del curso: Ingeniería Bíblica para la Vida: innovación y éxito, y en los siguientes entradas platicaré acerca de la visión, misión, etc.
Jesucristo organizó su trabajo sobre siete principios rectores, que le permitieron construir la organización mas grande de la historia y llevar a las personas a vivir con éxito.
Estos principios rectores, o ejes de soporte estructural, son los siguientes:
1.- Conocimiento y aplicación de los principios bíblicos (CAPB): El conocimiento y aplicación de los principios de Jesucristo revelados en los evangelios, garantizan una vida de éxito tanto a personas como a organizaciones.
2.- Planear, construir, retroalimentar (PCR): La planeación (que incluye planeación estratégica y todo el ciclo de planeación) es indispensable para el éxito. También es importante tener las políticas, normas y procedimientos bien definidos. Construir significa la implementación progresiva de lo planeado. Para ello es vital utilizar la estrategia y tácticas adecuadas. Retroalimentación es analizar y verificar las acciones llevadas a cabo. Esto conducirá a aplicar las correcciones necesarias.
3.- Integridad, competencia, trabajo (ICT): La integridad determina la credibilidad de las personas y organizaciones. Competencia es lo que los tiene en el negocio. Trabajo duro es esencial para el éxito.
4.- Cadena Proyectiva de Valor (CPV): Es todo lo que agrega valor a los procesos, valor agregado que debe proyectarse hacia el cumplimiento de la visión, misión y objetivos. Es decir, se trata no solo de agregar valor a cada proceso, sino que ese valor sea agregado conforme a las proyecciones de la organización. En otras palabras, la cadena de valor tiene un componente proyectivo, que le permite inyectar valor verdadero y óptimo, eficientando y dando máxima plusvalía a los procesos.
5.- Calidad, productividad, innovación (CPI): La tríada componente de la comptetitividad que permite a una empresa, organización, o individuo, triunfar en un mundo globalizado.
6.- Coaching: Vivencial-Potencializador (CVP): El coaching bíblico para organizaciones de éxito tiene dos componentes. Es vivencial en función de que crea y fomenta una relación de vida entre los distintos integrantes del equipo. No solo incentiva las relaciones laborales, también establece lazos de compañerismo y de vivencias. Es potencializador debido a que logra con éxito desarrollar el pleno potencial de cada miembro de la organización. Potencializador implica también que trabajamos con recursos potenciados por el poder de Dios.
7.- Balance Capital Humano-Objetivos: enfoque en la Misión (BCHOM): Jesús tuvo siempre el balance perfecto entre objetivos y capital humano. No privilegió uno sobre el otro.
Considerando que la aplicación de los principios de Ingeniería Bíblica conduce al éxito, es importante definir la palabra ”éxito” según la Biblia y conforme al modelo organizacional de Jesús. El éxito es definido por Jesús como “terminar la obra que me diste que hiciese”, o en otras palabras es cumplir la misión para la cual fuimos diseñados, lo que traerá satisfacción personal, utilización plena del potencial que tenemos, impacto en la comunidad, y recompensas presentes y futuras.
Es imprescindible definir la Ingeniería Bíblica puesto que es el eje de este blog y del presente trabajo. Primero daré un par de definiciones de Ingeniería para aproximarnos a la definición que estamos buscando:
A continuación dos definiciones de Ingeniería:
- Ingeniería es el arte de emplear todos los recursos materiales y humanos y las fuentes de energía al alcance del hombre, para mejorar la calidad de vida de la sociedad. Academia Nacional de Educación, Ing. Marcelo Antonio Sobrevila
- Ingeniería es una profesión principalmente relacionada con la aplicación de un cierto volumen, ciertas habilidades y un punto de vista en la creación de dispositivos, procesos y estructuras empleadas para transformar recursos llevándolos a formas que satisfagan las necesidades de la sociedad. “Introducción a la Ingeniería y al proyecto de Ingeniería”, Editorial Limusa-Wiley, México, 1968. Edward V. Krick
A continuación, la definición de Ingeniería Bíblica que sirve de base y guía para este blog:
Definición de Ingeniería Bíblica
Es la implementación de los principios escriturales, de forma tal que optimicen los sistemas de trabajo de las organizaciones, y eleve la calidad de vida de las personas
Vistazo general
En los evangelios, que relatan la vida y obra de Jesús, están entretejidos los principios que permitieron construir la organización más grande de todos los tiempos: la iglesia cristiana. Estos principios son extraídos y analizados en el presente trabajo, debido a que si dieron éxito a la iglesia y a sus integrantes, sin duda pueden contribuir al éxito tanto de otras organizaciones como de personas. El enfoque netamente espiritual ya ha sido considerado en muchas publicaciones, de modo que solo será tratado aquí en forma periférica. El enfoque de este escrito es desde el punto de vista de la ingeniería. Los principios anteriormente mencionados son analizados desde la perspectiva de la ingeniería. Es importante este análisis, porque si bien es cierto que el poder de Dios es vital en la vida de Jesús, también es cierto que la construcción eclesiástica siguió principios de ingeniería, sin los cuales no hubiera sido posible su formación. La manera en que fue edificada la organización de más éxito de siempre, es expuesta en este curso.
Introducción
Jesucristo fundó la organización más exitosa de todos los tiempos: la iglesia cristiana. Como organización, hay principios claves en la formación y desarrollo de la iglesia que le han permitido alcanzar el éxito. Para comprender los enunciados anteriores es necesario esclarecer algunos asuntos básicos.
En primera instancia es vital entender que Jesucristo es el fundador-fundamento de la iglesia. El es quien fundó la iglesia. Desde el diseño, la planeación, la implementación inicial, la ejecución, control, evaluación, así como sus políticas, programa y desarrollo futuros. La iglesia es obra de Jesucristo. No es solamente su fundador, también es su fundamento, un fundamento vivo. La iglesia está edificada sobre los principios eternos de Jesucristo. Con esto la iglesia tiene una ventaja competitiva sobre cualesquiera otra organización, puesto que su fundador no ha muerto, está vivo para seguir dirigiéndola. Además, como Jesús es el fundamento, su sistema de trabajo y principios organizacionales son los mejores, por ello el éxito de la iglesia no sorprende: sus fundamentos son eternos.
También es de primordial importancia comprender que los principios sobre los cuales Jesucristo formó y desarrolló su iglesia están revelados en Las Escrituras. Se encuentran principalmente en los cuatro evangelios, segmento de la Biblia en el que se sustenta el presente trabajo. Se analizará en forma gradual, sistemática y cronológica la formación de la Iglesia. Gradual porque se seguirá paso a paso todo el procedimiento de su construcción. Sistemática, debido a que hay un plan bien estructurado para su formación. Cronológica, puesto que se sigue por orden cronológico los eventos de la vida de Jesús.
Por último es importante definir el término éxito, según la Biblia y conforme al modelo organizacional de Jesús. El éxito es definido por Jesús como “terminar la obra que me diste que hiciese”, o en otras palabras es cumplir la misión para la cual fuimos diseñados, lo que traerá satisfacción personal, utilización plena del potencial que tenemos, impacto en la comunidad, y recompensas presentes y futuras.
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